Es muy importante que usted sepa que para cambiar la situación
económica que ha vivido, no sirve solamente tener la visión de que Dios
es grande. Además de eso, debe creer en usted mismo. ¿Cuándo se logra
eso? Cuando la persona cree que, por más grande que sea lo que quiere,
es pequeño comparado con la grandeza del Dios en el que cree.
lunes, 23 de abril de 2012
lunes, 16 de abril de 2012
Insistir para vencer
La insistencia puede representar muchas cosas, pero hablando a nivel económico representa sólo dos: su deseo y su creencia.
El insistente sabe dónde quiere llegar y hará de todo para lograrlo; insiste porque cree en Dios y en él mismo. Si no logra ser así nunca logrará lo que quiere, se quedará a mitad de camino.
lunes, 9 de abril de 2012
Amplíe su visión para progresar
La expansión de su vida económica está en su cabeza. Si su pensamiento es grande, lo que sea que usted haga se moldeará a su forma de pensar, y será grande.
Quizá usted ya tiene su negocio, su trabajo o su empresa, que ya es grande, pero en su interior es pequeño. En ese caso sucederá lo mismo: el exterior se amoldará al interior, haciéndose pequeño. La expansión comienza en la cabeza.
lunes, 2 de abril de 2012
Libérese del pasado
Piense en las personas que lograron cosas extraordinarias, como llegar a la Luna, descubrir la electricidad o inventar la televisión, ¿lo habrán logrado en el primer intento? Claro que no, pero como tenían una meta y sabían dónde querían llegar, intentaron muchas veces, hasta que lo lograron.
Estas personas no reparaban en las fallas del pasado, todo lo contrario, sacaban de esos errores la fuerza para seguir intentando.
lunes, 26 de marzo de 2012
El valor de la obediencia
Si hay un gran problema económico en su vida, la solución está en usted. Hay personas que se suicidan por la falta de solución a sus problemas económicos, pero la Biblia dice así: “Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso del Señor; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.
Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. El le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte.”, (2 Reyes 4:1-4).
lunes, 19 de marzo de 2012
Tres pasos para prosperar
El primer paso es no confesar la derrota. Más allá de si usted cree en Dios o no, existe un poder en su interior que es el poder de la palabra, que sirve tanto para cosas buenas como para cosas malas. Usted debe, incluso ante las cosas negativas, confesar su victoria, debe creer que es un vencedor, como dice la Biblia: “diga el débil: Fuerte soy”, (Joel 3:10). Sepa que lo que dice hoy será una realidad mañana. En vez de decir “no puedo”, diga “todo va a salir bien”.
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